El punto violeta del festival Warm Up de 2023

1. Presentación

En el festival de música WARM-UP de 2023 en la ciudad de Murcia, durante los 3 días que duró, estuvo instalado un punto violeta con profesionales en la prevención e intervención en violencia de género y sexual y voluntarias de la asociación MUJOMUR. Los puntos violetas son instrumentos de divulgación, información y apoyo ante casos de violencia contra las mujeres. Se constituyen como unas casetas con personal especializado en grandes eventos públicos como conciertos de música o recintos de fiestas. Tienen gran importancia pues facilitan la asistencia a víctimas y establecen con su presencia física en lugares públicos, el rechazo social a unas violencias estructurales todavía presentes. Éstos puntos son promovidos por el Ministerio de Igualdad, por ejemplo en su campaña “Punto violeta” y aparecen como herramientas en muchos Planes Estratégicos de Igualdad de Mujeres y Hombres de diversos Gobiernos de España.


2. Análisis

Este punto violeta hace visible el rechazo público a la violencia contra las mujeres y ejecuta el protocolo Avisa de la CA de Murcia y las asociaciones empresariales de hosteleros. Fomentan la igualdad de trato y actúan contra el rol de género que sitúa a la mujer como sujeto sumiso a la voluntad sexual del hombre. Actuar contra este rol es muy importante pues nos lleva al centro de las discriminaciones: la concepción del hombre como sujeto superior con un derecho “natural” de dominio sobre mujer. Reflejado esto en la cultura de la violación, es decir, el conjunto de prácticas sociales que justifican las agresiones sexuales masculinas y culpabilizan a la víctima de su agresión.

Al llevar presencialmente la información y la ayuda al recinto del WARM-UP, el servicio se presta de forma igualitaria entre todos los allí presentes. Pero existe un sesgo social por el propio ámbito de actuación: el WARM-UP es un festival privado de música indie con unos precios no asequibles para todo el mundo. Esto produjo un sesgo cultural y económico.

El punto violeta es gestionado por mujeres que proporcionan la información y la asistencia necesarias. Desconozco el proceso administrativo para poner en marcha el proyecto, pero se podría presuponer que ha estado dirigido en gran medida por mujeres, ya que las titulares de las Direcciones Generales de la Consejería que lo ha puesto en marcha, Consejería de Política Social, Familias e Igualdad, son mujeres.


3. Impacto

Las personas beneficiarias de esta herramienta son las asistentes al festival de música WARM-UP, que, sin haber datos, probablemente sean personas entre 25 y 40 años, cercanas a la llamada cultura hipster. Es decir, que entran o se encuentran en la madurez y pertenecen a clases medias o altas.

Según la propia Consejería se asesoró a un total de 257 personas entre las 68.000 que acudieron, a las que se informó del protocolo Avisa para prevenir, vigilar y actuar frente a agresiones sexuales y por razón de sexo en establecimientos de ocio y en grandes eventos musicales. Este protocolo también se comunicó a los camareros y camareras para que supieran actuar en caso necesario. También se realizó una intervención directa con una joven que solicitó ayuda, asegurando su integridad y garantizando sus derechos. La valoración de la Consejera fue muy buena, así que parece que cumplieron sus objetivos. Sin duda la presencia física de estos puntos son muy buenas como apoyo a las víctimas y como divulgación del problema.


4. Fortalezas y debilidades

La principal fortaleza del proyecto es hacer presencia en lugares en donde hay más probabilidad de que se produzcan agresiones sexuales, por el gran número de personas concentradas y por el contexto de ocio nocturno con alcohol y otras drogas. Estar ahí es muy importante para que la asistencia se produzca de forma inmediata y se active el protocolo lo antes posible.

Por eso también es necesario que tanto los camareros y camareras, como la seguridad del festival, como la policía participen y se coordinen en las actuaciones referidas al protocolo. Cuando hay coordinación y se actúa a tiempo los problemas se minimizan mucho y la respuesta es más eficiente.

El punto también sirve como divulgación del problema de la violencia contra las mujeres y expresa el rechazo de las instituciones contra él. Ante un problema tan arraigado como éste es muy importante realizar labores educativas permanentemente.

Las debilidades pueden estar asociadas a una mala coordinación de los implicados o a la insuficiencia de formación de todos los actores que deberían estar implicados. Que son, como he dicho antes, los camareros y camareras, la seguridad del festival y en general toda la organización. Las actuaciones en materia de prevención y actuación contra la violencia de género deben ser siempre transversales y no se pueden centrar exclusivamente en el punto violeta.

El número de asesoramientos fue bajo en relación con los asistentes. Seguramente sería más efectivo complementar la caseta con otro tipo de acciones más activas. No he encontrado información sobre denuncias por agresiones sexuales en el festival, así que podemos presuponer que no hubo ninguna agresión que quedara sin ser atendida. En este sentido sí habría sido muy efectiva.

Por último, el punto violeta se enfrenta a un problema profundo en nuestra sociedad: la violencia de género producto de unos roles sociales en donde el hombre debe tener el dominio sobre la mujer. En este caso delimitado al ámbito de un festival de música, pero no por ello independiente del resto de ámbitos. Por ello estos proyectos deben complementarse con muchos otros y ser duraderos en el tiempo para que tengan eficacia.

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